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INTRODUCCIÓN GENERAL A LA REPRODUCCIÓN DE LA FAMILIA DENDROBATIDAE

Hola amig@s

Queremos empezar nuestra sección de artículos con una introducción generalizada sobre la reproducción en cautividad de la familia Dendrobatidae.

Como es un campo muy amplio y cada especie es diferente, en este artículo pretendemos explicar los conceptos básicos de la reproducción, siendo un artículo informativo que más o menos se puede aplicar a casi todas las especies, mas adelante iremos sacando artículos con los detalles de la reproducción específica por especies.

La reproducción de dendrobatidos es un complejo y entrañable ritual, desde el principio al fin. Todo comienza en la época lluviosa con un sonido, algo que rompe el sonido de la lluvia en la selva, es un macho cantando alegremente con la intención de atraer a una bonita hembra que esté ovulada y de paso alejar a sus congéneres. El macho con la mirada puesta fijamente en la hembra, no deja de cantar y cantar con su desparpajo y descaro. La hembra poco a poco se va acercando al afortunado macho hasta que se encuentran en la rama, ella le frota suavemente con sus patas delanteras la espalda. El macho, sin dejar de cantar ni un momento empieza a dar saltitos hacia el suelo, guiando a la hembra que lo sigue sin dudarlo. La hembra se mete entre la hojarasca y deposita 5 huevos, seguidamente el macho los fecunda. Durante los siguientes 11 días, que dura el desarrollo de los renacuajos, la pareja se ocupara de vigilar la puesta y el macho de humedecerla en caso que sea necesario. Cuando los huevos eclosionan, tenemos 5 renacuajos retorciéndose y avisando a sus padres de que han nacido. Cuando el macho se percata, avisa a la hembra con fuertes cantos para que sea esta la que se ocupe de trasladar a los renacuajos (en ocasiones el macho ayuda a transportarlos). Nada mas llega la madre al lugar donde se sitúa la puesta ya eclosionada, esta se mete en el pequeño charquito y recoge un renacuajo que le sube a la espalda, una vez esta cargado busca hábilmente un buen lugar donde pueda desarrollarse, pero levanta la cabeza y enseguida se da cuenta que eso no será fácil, ya que la bromeliácea más cercana se encuentra 10 metros sobre su cabeza, así que no tiene otra que encaramarse al árbol y trepar con el renacuajo hasta la bromeliácea. Una vez la alcanza, entra en una de sus axilas donde se encuentra un pequeño charquito pero suficiente como para garantizar un buen desarrollo del renacuajo. Se mete en el charquito retrocediendo de espaldas, el renacuajo nada mas entra en contacto con el agua se agita y se desengancha de la espalda de su madre, y esta desaparece del charquito de un salto. A la sacrificada madre todavía le falta trasladar 4 renacuajos que están 10 metros más abajo. A los tres días, la madre vuelve a hacer acto de presencia en el pequeño charco donde se encuentra nuestro pequeño protagonista. Durante estos 3 días el renacuajo se alimentaba de la reabsorción de lo que le queda del saco vitelino, pero ya está hambriento y por suerte ahí está su sacrificada madre para complacerle. La madre, poco a poco y marcha atrás se va metiendo en el charquito y deposita de 1 a 5 huevos, infértiles claro, que servirán de alimento a nuestro pequeño renacuajo. La madre repetirá la operación con una frecuencia de 3 a 5 días durante los 55 días que tardara el renacuajo en completar la metamorfosis. A los 16 días de eclosionar el huevo, ya se debe apreciar en la parte posterior del renacuajo dos pequeños bultitos, que será sus patitas traseras. A los 22 días, ya deberían tener las patitas traseras completamente desarrolladas y a los 42 días las delanteras. El día 46 deja de alimentarse y a reabsorber su cola, también empieza a salir al mundo terrestre y a vislumbrar la grandeza de la selva pero rápidamente regresa a su charquito.

A los 55 días por fin abandona el charquito donde ha efectuado todo su desarrollo, al salir hasta la punta de la hoja de la bromeliácea enseguida se da cuenta que no está solo, 4 hermanos mas están situados en diferentes hojas. Los siguientes tres días no se alimentaran ya que siguen reabsorbiendo la cola y se nutren de ello, aprovecharan esos días para bajar del alto árbol y dirigirse hacia la hojarasca, donde encontraran protección y alimento abundante.

Bueno esta “escena” se trata de una descripción de la reproducción de Oophaga Pumilio, pero que sería muy similar en otras especies pequeñas de dendrobatidos, en las especies de tamaño grande es diferente pero solo queríamos mostraros un ejemplo.

Ahora vamos a lo que nos interesa que es lograr todo este ritual en nuestras casas. Lo primero e indispensable es informarse al máximo sobre la especie a mantener, ya que cada especie es un mundo y cuanto más informados estemos mejor. Por eso haremos otros artículos en los que seremos más específicos en lo que respecta a pautas y detalles de cada especie.

Para lograr reproducir a nuestras dendrobates necesitamos que estén muy sanas, y para ello deben estar muy bien nutridas, debemos proporcionarles una dieta muy variada y suplementar correctamente con vitaminas, calcio y d3. También deben estar cómodas, por lo que debemos ofrecer un terrario que se adapte a la especie. Para ello debemos tener claro que especie vamos a mantener mientras montamos el terrario, así le damos el diseño que necesita la especie elegida.

Algo a tener muy en cuenta es que los dendrobatidos en estado salvaje se reproducen por estaciones, por lo que si las simulamos en nuestros terrarios lograremos estimularlas. Las especies que viven junto a arroyos deberemos proporcionarles un flujo de agua para así estimularlas a la cría. Nosotros recomendamos estudiar a fondo el clima del lugar de procedencia de la especie.

Una vez tengamos claro que tienen la instalación que necesitan, deberemos aportarles lugares para las puestas:

Ranas arborícolas: debemos proporcionarles una buena capa de hojarasca en el suelo y también varios recipientes de carretes fotográficos repartidos por la zona media-alta del terrario, es importante que los carretes sean negros y que las aperturas de estos se encuentren mirando hacia la parte trasera del terrario, con esto les damos mas intimidad que ellas agradecen mucho.

Ranas terrestres: debemos proporcionarles una buena capa de hojarasca en el suelo y luego repartidos por todo el terrario debemos colocar casetas de puestas comerciales, cascaras de coco con una placa de petri o también recipientes de carretes fotográficos.

Cuando encontremos una puesta, retiramos el carrete, caseta de puestas o placa de petri (siempre que no sean Oophagas) y colocamos otro recipiente en un lugar diferente, ya que las ranas si ven que desaparecen las puestas en un mismo sitio lo descartaran, por lo que es conveniente ir cambiando los recipientes de sitio.

Colocamos la puesta en un lugar que ronde los 25 grados y nos ocupamos de humedecerlas un poco todos los días o cada 2 días, echando unas gotitas sobre los huevos e intentado mantener el mínimo nivel de agua en el recipiente de la puesta, de manera que el agua solo cubra una pequeña parte de la gelatina del huevo. La manipulación de la puesta es uno de los puntos más delicados de la reproducción de los dendrobatidos, por lo que debemos tener mucho cuidado al trasladarla del terrario al sitio que tengamos para tal fin. Según la especie tardaran más o menos en eclosionar los huevos.

Una vez eclosionan los huevos y nacen los renacuajos, nosotros recomendamos ponerles el dedo para que ellos mismos se suban y así simular el traslado que hacen sus padres, para que cojan sus primera bocanadas de aire. Y lo trasladamos al recipiente que tengamos para su desarrollo, nosotros usamos un renacuajero con contenedores individuales (porque los renacuajos de algunas especies son caníbales) también ponemos un poco de musgo de java en cada contenedor. Estamos preparando un artículo también sobre los renacuajeros así que más adelante lo publicaremos y lo veréis con más detalle.

Es muy importante no alimentar los 3 primeros días de vida de los renacuajos porque reabsorben el saco vitelino y no comen por lo que solo lograríamos que se ensuciara en exceso el agua.

La alimentación de los renacuajos se debe basar en pienso para peces que sea totalmente vegetal y tenga un alto contenido en espirulina. Alimentaremos lo justo para que no sobre comida y ensucie el agua.

El agua del renacuajero se debe cambiar relativamente poco, solo pequeños cambios mensuales.

El renacuajo desarrolla primero las patas traseras, pero será cuando empiece a desarrollar las delanteras cuando estemos ante el momento más delicado de la metamorfosis. Es cuando hace aparición el temido SLS (síndrome de las patas de cerilla) el SLS es una enfermedad que impide el correcto desarrollo de las patas delanteras de las ranitas dejándosela atrofiadas. Viene dada por una mala nutrición de los padres, por juntar mismos linajes de sangre, y por otras causas que por desgracia se nos escapan. El SLS nos ha atizado a todos los criadores de dendrobatidos en algún momento. Lamentablemente cuando esto sucede no hay otra opción que sacrificar al animal, ya que si no lo hacemos llevara una vida llena de agonía donde cazar ya será todo un logro, y terminara muriendo de todas formas.

Una vez el renacuajo ya tiene formadas las patas delanteras correctamente, empieza a desarrollarse como ranita, este cambio lo veremos especialmente en la cabeza, donde se aprecia un notable cambio de la forma de un renacuajo a la forma de una rana. Cuando esto suceda debemos retirar la ranita de renacuajero y depositarla en un recipiente puesto de lado para que acumule un pequeño charquito, lo colocamos en el terrario que tengamos para tal fin. Nosotros recomendamos un terrario pequeñito con solo turba y algún recipiente de carrete de fotos para facilitar el traslado. La pequeña ranita con larga cola empezara a salir de su charquito brevemente, hasta que esté preparada y lo abandone definitivamente.

Recomendamos tener preparado un primer tuper de iniciación a la comida, este tuper deberá tener un poco hojarasca y muy importante SIN MICROFAUNA de ningún tipo. Trasladamos la ranita del terrario donde ha abandonado el agua al pequeño tuper y no la alimentamos hasta pasados 2 o 3 días, la primera vez que vayamos a alimentarlas les echamos muy poca comida, ya que se estresan muy fácilmente, así que les echamos no más de 15 colémbolos por ranita. Los siguientes días progresivamente vamos aumentando la cantidad, esto es fácil porque son las ranitas las que nos marcan el ritmo, si al día siguiente de alimentar vemos que hay colémbolos es que nos hemos pasado. Seguiremos dando día a día la ración justa hasta que veamos a una ranita más fuerte y ágil, entonces será el momento de trasladarla a otro tuper o terrario preparado con una buena colonia de colémbolo. Sera en este tuper donde ya iremos echando pequeñas cantidades de drosophila melanoganster siempre con vitaminas o calcio.

Una vez nuestra ranita acepte presas más grandes que el colémbolo es cuando debemos empezar a proveerle una variada dieta y sobre todo suplementar con vitaminas o calcio casi a diario, Nosotros recomendamos 4 días vitaminas 2 calcio y 1 la mosca limpia.

Debemos seguir alimentando a diario a las ranitas hasta que alcancen un tamaño sub adulto o adulto, que es cuando debemos disminuir los días que los alimentamos, para que ellas rebusquen el terrario y no se sienten a esperar su comida, así que si no queremos animales que no se mueven y sufren obesidad debemos alimentar cada dos o tres días.

Bueno esperamos que este articulo os sea de ayuda a la hora de entender cómo funciona la cría de los dendrobatidos, estamos preparando artículos de cría por especies, donde se darán los parámetros utilizados, los truquitos para inducir a la cría de cada especie, la correcta utilización de lugares de puestas para cada especie, y todo lo que utilizamos nosotros para conseguir un buena tasa de reproducción.

Un saludo de todo el equipo.